Humberto Flores es un torero mexicano nacido en Ocotlán, Jalisco el 14 de enero de 1968.
Matador con una larga trayectoria en el toreo en México. Inició su actividad taurina a los nueve años. Su presentación como novillero se realizó el 9 de agosto de 1982, etapa en la cual realiza 75 festejos, que se acumulan a las 45 participaciones como becerrista.
El 14 de noviembre de 1993 toma la alternativa en la plaza de toros Alejandra de Durango. Su padrino es el Matador Jorge Gutiérrez y como testigo asiste Eulalio López "El Zotoluco". Confirma la alternativa en la Plaza México el 30 de enero de 1994 con Guillermo Capetillo como Padrino y Jesulín de Ubrique, como testigo.
Ha sufrido 7 cornadas, una de ellas muy grave con daño de la vena safena. Es un torero de gran capacidad inventiva, con quites de su creación como "La Florentina", "El Jazmín", "El Capullo", "El Zarape" y otros.
El Matador Humberto Flores ha sido distinguido con varios premios a lo largo de su carrera: Premio a la mejor estocada (temporada 94/95), Pluma de Oro, Crónica de Oro y la revelación de la temporada 93/94. El Estoque de Oro, El Escapulario y el premio de Televisa Deportes a la figura taurina en 2004, Mejor estocada en la Feria de Tovar en Venezuela, Figura Taurina del 2008, Trofeo "Manolo Martínez".
Confirmo su alternativa en Las Ventas, de Madrid en agosto de 2008.


Este 21 de marzo el Matador partirá plaza en la Primera Corrida de la Feria de Texcoco 2010 en compañía de Francisco Marco y Juan Luis Silis, lidiando 6 toros bravos de Los García. La cita es en la Feria del Caballo en Texcoco, Estado de México el 21 de marzo a las 17 horas. 

El festejo celebrado ayer prácticamente estuvo a punto de quedar en el olvido, ya que desde el principio nada era halagador para la tarde. Primero porque la corrida estuvo a punto de suspenderse debido al mal tiempo, por lo que se retrasó media hora, aunado a la mala entrada que ya se veía venir. Y, para rematar, la confusión que se armó al final por el toro que supuestamente regalaría Miguel Abellán y que al final ya no fue, dado que además los casi trescientos espectadores no se enteraron del regalo y abandonaron la plaza, situación que opacó la salida a hombros de Humberto Flores, quien salvó la tarde al cortar dos orejas.
Ante su segundo toro, el cual fue aplomado, nuevamente el torero le puso muchas ganas y entrega a su labor. Humberto pisó terrenos comprometidos y extrajo pases de calidad, aunque pocos por las condiciones del toro. Dejó una certera estocada y le fue concedida otra oreja, aunque sin la misma fuerza que la primera.